Cifrado en tu ordenador, para la nube que ya usas
Tu nube guarda tus archivos. No necesita leerlos.
CryptoUpload bloquea cada archivo en tu ordenador antes de que salga. Google Drive, Dropbox, OneDrive o tu propio servidor solo reciben bloques ilegibles. Solo tú tienes la clave.
- Gratis y de código abierto
- Sin crear ninguna cuenta
- Ningún servidor nuestro de por medio
- Cero telemetría
I
Antes de salir
Cada archivo se divide en bloques y cada bloque se sella con AES-256-GCM, aquí, en tu ordenador. Hasta su nombre desaparece. Nada legible sale de esta máquina.
Cada bloque se sella por separado. El nombre que cambia arriba es solo una ilustración.
II
De camino
Solo salen bloques sellados. Destino: el almacenamiento que ya tienes y que quizá ya pagas. No hace falta cambiar de nube, ni fiarse de una nueva.
Pasa el cursor o toca un destino para ver cómo se conecta.
III
Al otro lado
Esta es tu nube tal como la ve quien la gestiona. Mueve la luz sobre la lista: dentro del círculo está lo que ves tú; fuera, lo que les queda a ellos.
Esta es tu nube tal como la ve quien la gestiona. Arrastra la luz sobre la lista: dentro del círculo está lo que ves tú; fuera, lo que les queda a ellos.
Lo que ves tú
- Contrato de alquiler.pdf1,8 MB14 sept 2026, 09:12
- Foto de vacaciones 0412.jpg4,1 MB12 sept 2026, 18:40
- Contraseñas.kdbx46 KB11 sept 2026, 22:05
- Declaración de la renta 2025.pdf920 KB08 sept 2026, 10:31
- Resultados médicos.pdf2,3 MB05 sept 2026, 16:18
- Factura 0043.pdf140 KB03 sept 2026, 08:57
- Tesis versión final 3.docx1,2 MB29 ago 2026, 23:44
- Vídeo de la boda.mp41,4 GB21 ago 2026, 12:09
Lo que el proveedor ya no ve
- Nombres de archivos y carpetas
- El contenido de los archivos
- Qué carpeta está dentro de cuál
Lo que el proveedor sigue viendo
- Cuántos archivos hay
- Cuánto pesa cada uno
- Cuándo se escribió
- La dirección desde la que te conectas
Ejemplo ilustrativo: los nombres del lado del proveedor son inventados, con la forma de los reales.
Más que un candado
Una protección que estorba acaba desactivada. Esta no estorba: la bóveda es una unidad como cualquier otra, se puede recuperar la versión de ayer y las copias de seguridad pueden hacerse inmutables.
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Una unidad como cualquier otra
La bóveda aparece entre las unidades de tu ordenador. Abre, edita y guarda con los programas de siempre, en Windows y Linux. El cifrado trabaja por debajo.
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Un vídeo enorme, sin esperas
Abre un archivo grande que está en la nube sin tener que descargarlo entero antes.
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Una carpeta siempre protegida
Elige una carpeta y cada cambio se cifra y se sube. Tú decides los horarios, el límite de ancho de banda y qué dejar fuera. Si se corta la conexión, la subida se reanuda donde se quedó.
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Vuelve a ayer
¿Has sobrescrito algo por error? El historial de versiones te devuelve la copia anterior.
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Nada desaparece en silencio
¿Dos dispositivos modifican el mismo archivo? Se conservan las dos versiones. Mejor un archivo de más que trabajo perdido.
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Una copia que las credenciales robadas no pueden borrar
Con S3 Object Lock, las copias subidas no se pueden borrar de forma permanente hasta que termine el periodo de retención que establezcas, ni siquiera con tus credenciales de almacenamiento. Una sincronización que parece un ataque se pausa a la espera de tu confirmación: una heurística, no una garantía.
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Una llave de verdad, en tu bolsillo
Desbloquea con una llave de seguridad FIDO2. O exige las dos cosas: contraseña y llave.
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Un plan B que funciona
Las 24 palabras de recuperación abren la bóveda aunque olvides la contraseña. Y puedes imprimir un kit de recuperación de emergencia para guardarlo.
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Comparte sin intermediarios
Varias personas en la misma bóveda, sin ningún servidor de cuentas de por medio.
Para quién es
Para quien guarda su vida en una carpeta
Documentos, fotos, declaraciones de impuestos, resultados médicos. Los tienes en la nube porque es cómodo: seguirá siéndolo, pero solo tú podrás leerlos.
Para quien cuida los datos de otras personas
Clientes, pacientes, expedientes. Si tu proveedor sufre una brecha, lo que se filtra de su lado son bloques ilegibles, no los documentos. Una capa adicional, no la única.
Para quien gestiona su propio servidor
Almacenamiento compatible con S3, SFTP o WebDAV en tu propio servidor, copias de seguridad inmutables con Object Lock y la línea de comandos para automatizarlo todo.
Descargar
Recupera las llaves.
Gratis, sin cuenta. Instálalo, elige una contraseña y los archivos que metas en la bóveda llegarán a la nube ya cifrados. ¿Cambias de idea? Cópialos fuera y desinstala: sin ataduras.
Empieza con una carpeta de copias. Deja los originales donde están hasta que hayas comprobado que todo se vuelve a abrir, también con las 24 palabras.
Por ahora CryptoUpload funciona en Windows y Linux. Envíate el enlace y descárgalo desde tu ordenador.
Por ahora CryptoUpload funciona en Windows y Linux. Hay prevista una versión para macOS, pero todavía no está disponible.
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Tu sistema
Windows
Instalador .exe
Disponible con la primera versión pública.
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Tu sistema
Linux
.deb para Debian y Ubuntu, AppImage para cualquier otra distribución
Disponible con la primera versión pública.
Lo que no protege Guía de primeros pasos
En marcha en tres pasos
Instala
Un instalador normal. Sin registro.
Crea tu bóveda
Elige una contraseña y guarda las 24 palabras de recuperación en un lugar seguro.
Conecta tu nube
Elige dónde guardarla y qué proteger. A partir de ahí funciona sola.
Para quien quiera mirar por dentro
Hasta aquí, la versión corta. A partir de aquí: las cifras, las protecciones adicionales y los límites, explicados sin rodeos.
IV
No te fíes de nuestra palabra. Pruébalo.
Escribe lo que quieras. Tu navegador lo cifra ahora mismo con AES-256-GCM, el mismo algoritmo que usa la aplicación. La clave es aleatoria, vive solo en esta página y no se envía a ninguna parte.
Lo que guardaría un proveedor
- Nonce
- Datos cifrados
- Sello de autenticidad
Bloques diminutos, para que se vean: 8 bytes cada uno, una fila por bloque. La aplicación usa bloques de 32 KiB, cifra también los nombres y usa el formato UVF. Además, la aplicación une cada bloque a su archivo y detecta un corte con su regla de fin de archivo: esto es la idea, no el formato.
Esta demo necesita un navegador con Web Crypto, en una página segura (https) y con JavaScript activado.
El candado, en cifras
Sin algoritmos caseros: algoritmos públicos y estándar, y un formato abierto, UVF. Nuestras incorporaciones (registro anti-retroceso, uso compartido, perfil privado) están escritas en la especificación pública. El código es público, bajo la GPLv3: cualquiera puede leerlo y comprobarlo.
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256 bit
Una clave para cada archivo
AES-256-GCM, con una clave aleatoria distinta para cada archivo. Todo se cifra en tu ordenador.
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32 KiB
Un sello en cada bloque
Cambia un solo bit y el archivo no se abre. Un archivo cortado se rechaza, no se muestra más corto.
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256 MiB
El precio de cada intento
Quien intente adivinar tu contraseña paga 256 MiB de memoria por cada intento (Argon2id).
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24 palabras
Tu camino de vuelta
Una frase de recuperación que se muestra una vez y nunca se guarda. Cambia tu contraseña sin volver a cifrar tus archivos.
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7 destinos
Tú eliges el almacenamiento
Google Drive, Dropbox, OneDrive, almacenamiento compatible con S3, SFTP, WebDAV o un disco local. Más de uno, si quieres.
-
0 servidores nuestros
Nadie de por medio
Sin cuenta, sin suscripción, sin telemetría. La aplicación solo habla con la nube que elegiste y, salvo que lo desactives, comprueba si hay una versión nueva.
Protecciones adicionales, desactivadas hasta que las actives
La protección básica siempre está activa. Esto son extras: desactivados hasta que los actives, y cada uno indica qué protege y qué cuesta. Activarlos es gratis; desactivarlos pide la contraseña.
Se bloquea solo
El ordenador entra en suspensión, empieza una sesión de escritorio remoto, pasas un rato inactivo: la bóveda se bloquea y la unidad se desmonta, sin esperar a que lo hagas tú.
El límite: No se puede detener por completo un programa que ya se esté ejecutando con tu usuario mientras la bóveda está abierta.
Una trampa para curiosos
La unidad contiene archivos falsos que ningún programa honesto abre. Si algo los lee, o abre muchísimos archivos en pocos segundos, la bóveda se bloquea al instante y te dice qué programa fue.
El límite: Hoy, en Linux. Un virus escrito específicamente contra CryptoUpload puede reconocer los señuelos.
Tamaños disfrazados
Con el perfil privado cada archivo se redondea hacia arriba a un tamaño estándar, aproximadamente un 12 % más como máximo: los archivos de peso parecido resultan idénticos para quien observe el servidor. Las longitudes de los nombres también se reparten en cinco franjas.
El límite: Se elige al crear la bóveda y no se cambia después. Ocupa un poco más de espacio.
Tiempos revueltos
Los archivos salen en orden aleatorio y cada ejecución automática espera un tiempo aleatorio, de hasta 24 horas: los momentos de llegada ya no reflejan cuándo editaste. Con un proxy, el proveedor no ve tu dirección.
El límite: El volumen y la frecuencia siguen siendo visibles con el tiempo. El inicio de sesión en el navegador de Google Drive, Dropbox y OneDrive no pasa por el proxy; S3 solo funciona con un proxy HTTP.
Dos llaves, no una
Contraseña y llave de seguridad FIDO2 a la vez: la contraseña sola no la abre, y la llave tampoco. Una contraseña que alguien haya espiado ya no basta.
El límite: Las 24 palabras siguen abriéndola por sí solas, como salida de emergencia: guárdalas bien.
El camino de vuelta, repartido
Las 24 palabras se convierten, por ejemplo, en cinco partes de las que bastan tres. Una parte robada no revela nada; una parte perdida no te deja fuera.
El límite: Solo protege si destruyes las copias de la frase completa.
Una llave para cerrarlo todo
Un botón o un atajo de teclado: bóveda bloqueada, unidad desmontada, lista de bóvedas recientes y registro de actividad borrados, claves eliminadas del llavero del sistema.
El límite: No toca los datos del servidor ni tus archivos originales.
Y más: unidad de solo lectura, programas autorizados a leer la unidad (en Linux), menos rastros en el disco, un aviso de intentos fallidos de abrir la bóveda.
V
Lo que un candado no puede hacer
Mejor saberlo antes de confiarle algo. Estos son los límites de hoy.
- CryptoUpload todavía no ha pasado una auditoría de seguridad independiente. Solo ha tenido una revisión interna.
- Tu proveedor sigue viendo cuántos archivos tienes, cuánto pesan, cuándo se escribieron y desde dónde te conectas.
- Un ordenador que ya está comprometido, o una bóveda dejada abierta en un equipo que usa otra persona, quedan fuera de lo que puede proteger.
- Cambiar una contraseña o quitar a una persona de una bóveda compartida no deshace lo que ya ha visto.
- Un proveedor puede negarse a devolverte tus archivos. El candado detecta las manipulaciones; no puede obligar a un proveedor a colaborar. Por eso puedes tener la bóveda en más de un destino.
- Si pierdes la contraseña y las 24 palabras, nadie puede recuperar tus datos. Ni siquiera nosotros. Por eso existe un kit de recuperación para imprimir y guardar.
Por qué lo hago (spoiler: no es por dinero)
Mis datos personales han acabado en más de una brecha, en empresas a las que se los había confiado. Quien entró se llevó un buen paquete de información sobre mí, todo en texto plano, sin una pizca de cifrado: legible por cualquiera, para cualquier fin.
CryptoUpload nace de ahí. No puedo recuperar esos datos, pero sí puedo asegurarme de que los próximos archivos, los míos y los tuyos, lleguen a la nube ya ilegibles.
No gano nada con este programa: no lo vendo, no le pongo anuncios, no tengo ninguna suscripción que ofrecerte y no podría vender tus datos aunque quisiera, porque no puedo verlos. Lo único que acepto son donaciones voluntarias. Lo hago por amor a la protección de datos y, lo admito, por un poquito de revancha.
Si trabajas en seguridad, puedes ayudar con algo más que una donación: leer el código, buscar fallos, proponer cambios. Una sola regla: los problemas de seguridad se comunican en privado a security@cryptoupload.org, nunca en público.
La persona que escribe CryptoUpload
CryptoUpload: las cuentas
- Ventas del programa
- 0,00 €
- Suscripciones
- 0,00 €
- Publicidad
- 0,00 €
- Ventas de tus datos
- imposible
- Donaciones voluntarias
- si quieres
- Tiempo trabajado
- más de un año
- Gastos (todos míos)
- muchos
- Total ganado
- 0,00 €
Gracias y hasta luego. Cuida tus datos.
Preguntas, respuestas breves
¿Tengo que cambiar de nube?
No. CryptoUpload funciona sobre el almacenamiento que ya tienes: Google Drive, Dropbox, OneDrive, almacenamiento compatible con S3, SFTP, WebDAV o un simple disco.
¿Necesito crear una cuenta?
No. No existe una cuenta de CryptoUpload ni hay ningún servidor nuestro entre tú y tus archivos. Usas el inicio de sesión de la nube que ya tienes.
¿Podéis leer mis archivos?
No. Los archivos se cifran en tu ordenador y nosotros no recibimos nada. Las claves solo se desbloquean con tu contraseña, tus 24 palabras o un método de desbloqueo que añadas tú.
¿Y si olvido mi contraseña?
Usas la frase de recuperación de 24 palabras que se te muestra al crear la bóveda. Si pierdes la contraseña y la frase, nadie puede recuperar los datos: es el precio de una clave que solo tú tienes.
¿Y si un día quiero dejarlo?
Te vas cuando quieras. Abre la bóveda, copia tus archivos tal cual y desinstala. No hay nada que cancelar, y el formato de la bóveda está documentado abiertamente: no es una jaula.
¿Cuesta algo?
No. Es software libre y gratuito. Tu proveedor de nube puede cobrarte por el almacenamiento, como ya hace hoy. Sin trampa: sin anuncios, sin datos que vender (nunca los vemos). El motivo está en “Por qué lo hago”.
¿Puedo usarlo en el trabajo?
Sí. La licencia lo permite y no cuesta nada. Eso sí, no hay contrato de soporte ni tiempo de respuesta garantizado: lo escribe una sola persona. Úsalo como una capa adicional sobre un proveedor que ya cumpla tus obligaciones, no en lugar de tus otras medidas.
¿Envía datos sobre mí a algún sitio?
Sin telemetría. La aplicación se conecta con tu proveedor de nube y, salvo que lo desactives en Ajustes, busca actualizaciones.
¿Ha sido auditado?
Todavía no de forma independiente. Ha tenido una revisión de seguridad interna, el código es público y el objetivo es pagar una auditoría externa con subvenciones. Qué significa eso para ti, y qué te sugerimos mientras tanto, está en la página de Seguridad.
¿Se ha escrito con IA?
Sí. CryptoUpload tiene un único desarrollador, que usó un asistente de IA para ayudarse a escribir el código y a encontrar y verificar fallos: trabajando solo, hacía falta una segunda opinión objetiva. Las decisiones siguen siendo de una sola persona, la criptografía es la de algoritmos públicos y el código es abierto para que cualquiera pueda comprobarlo.
¿Y Mac y los móviles?
macOS, Android e iOS están previstos, pero todavía no están disponibles.
¿Qué pasa si el proyecto se detiene?
El programa instalado sigue funcionando: no depende de ningún servidor nuestro. Puedes abrir tus archivos y copiarlos cuando quieras. El formato y el código son públicos: cualquiera puede continuarlo.
Los nombres de productos pertenecen a sus propietarios. CryptoUpload no está afiliado a ninguno de ellos ni cuenta con su respaldo.
CryptoUpload
- Cifrado
- AES-256-GCM, en tu ordenador
- Formato de la bóveda
- UVF, un formato abierto
- Licencia
- GNU GPLv3, con una excepción para App Store
- Precio
- Gratis
- Telemetría
- Ninguna
- Código fuente
- Público, bajo la GPLv3
- Preguntas y prensa
- info@cryptoupload.org
- Avisos de seguridad
- security@cryptoupload.org